updated 3:42 PM ART, Apr 20, 2019
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Cuenca brilló en China y es campeón del mundo

  • Escrito por Daniel Valdez
  • Published in Deportes

Boxeo
Cesar Cuenca Macao FIB AFP CLAIMA20150718 0093 28 copiaEl chaqueño derrotó por puntos en fallo unánime al local Ik Yang en Macao y conquistó el título mundial superligero de la FIB, que estaba vacante. Es el 40° boxeador argentino que consigue una corona ecuménica.
César René Cuenca se consagró campeón mundial superligero de la Federación Internacional de Boxeo al derrotar por puntos en fallo unánime al chino Ik Yang en Macao y apoderarse de la corona que se encontraba vacante.
Fiel al estilo que lo acompañó en su largo camino hasta esta chance mundialista, el chaqueño mostró desde el arranque su boxeo prolijo, atildado, veloz y preciso, que se vio favorecido por un comienzo explosivo. En el primer asalto, un zurdazo corto encontró a su adversario mal parado, lo hizo tambalear y lo obligó a tomarse de las cuerdas, lo que motivó la cuenta del árbitro filipino Danrex Tapdasan.
La superioridad del boxeador de Tres Isletas fue sostenida en el primer tramo del combate ante un rival errático y nervioso, que había llegado a esta pelea invicto en sus 19 presentaciones como profesional (con 14 triunfos por nocaut).
Sin embargo, en el quinto asalto Cuenca se prendió en un intercambio de golpes en el centro del cuadrilátero y un derechazo voleado sobre su hombro derecho lo dejó sentado en la lona y abrió un signo de interrogación sobre el destino de la pelea.
Lejos de intimidarlo, la caída potenció al argentino, que en la segunda mitad de la pelea mostró un nivel superlativo, dando cátedra de técnica y desconcertando a su rival. El paso de los asaltos, la desventaja en el trámite y una importante inflamación en su ojo izquierdo llenaron de impotencia a Yang
En el último asalto, cuando la victoria de Cuenca ya parecía inexorable, el chino dio una última muestra de desesperación y derribó a su rival con una maniobra propia de catch, por lo que el árbitro Tapdasan le descontó un punto, lo que marcó definitivamente su destino.
Al momento de la decisión, los jueces echaron por tierra cualquier sospecha de fallo localista, lo que hubiese resultado escandaloso, dada la superioridad del chaqueño. Las tarjetas marcaron 117-110, 115-110, 116-109 a favor de Cuenca, quien se convirtió en el 40° campeón del mundo en la historia del boxeo argentino masculino y estiró su invicto a 48 combates, todos ganados (dos de ellos por nocaut).