updated 11:31 AM ART, Dec 14, 2018
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Habrá sanciones para quienes cometan acoso sexual en la vía pública o lugares privados

  • Escrito por Daniel Valdez

piropos

La Cámara de Diputados del Chaco sancionó anoche la Ley 2927- P que modifica el Código de Faltas de la provincia.

La nueva normativa establece sanciones para quienes acosen sexualmente en la vía pública o en lugares privados de acceso público a otras personas, sin que esto constituya delito (artículo 129 del Código Penal).

Esta ley fue una iniciativa de la diputada Claudia Panzardi que modifica el artículo 62 inciso A del Código de Faltas de la Provincia del Chaco Ley 850 -P y prevé sanciones de arresto hasta treinta días o multa equivalente en efectivo de hasta cinco remuneraciones mensuales mínima, vital y móvilpara quienes con actos o palabras torpes, ofendan la decencia pública.

Se prevé también, bajo criterio del juez la concientización y reeducación de aquellas personas que cometan este tipo de faltas.

Una aproximación para definir el acoso sexual callejero en espacios públicos o de acceso público es conceptualizarlo como todo acto de naturaleza o connotación sexual, cometido en contra de una persona en lugares o espacios públicos, o de acceso público, sin que medie consentimiento de la víctima y que produzca a la víctima intimidación, hostilidad, degradación, humillación, o un ambiente ofensivo en los espacios públicos.

“Esta aproximación conceptual permite identificar elementos claves para la comprensión de la cosa sexual tales como: actos de connotación sexual, en espacios públicos, indeseados, que tiene un impacto negativo en la vida cotidiana de las víctimas”, fundamentó la legisladora provincial.

Así agregó: “Durante muchas décadas, sobre todo las mujeres, han luchado por evidenciar y sacar al ámbito de discusión pública la violencia que sufren en el ámbito doméstico para convertirla en un asunto de interés colectivo y sujeto a políticas públicas”.

Acoso sexual

En el caso de acoso sexual en espacios públicos se reconoce la naturaleza estructural y cultural de una práctica que “ha sido vivida hasta ahora de manera individual por las mujeres en su tránsito por los espacios públicos, ante el cual se debe garantizar la integridad física y emocional, así como el derecho al libre tránsito, a vivir libre de violencia en estos espacios que son de todas las personas sin discriminación alguna”.

“La impunidad promueve la repetición y viceversa, mina la credibilidad del sistema y hace que muchas personas sean víctimas, por lo que parece y razonable desestimular la denuncia, propiciando el silencio. Apostamos por acciones comprometidas que tienen como fin la defensa de un bien jurídico como lo es la integridad y dignidad de las personas”, concluyó.