La Argentina y el FMI discuten un desembolso inicial mayor al esperado, en medio de la caída de los mercados globales

Las conversaciones abordan un número entre USD 10.000 y USD 12.000 millones como primer tramo de un nuevo acuerdo por USD 20.000 millones. El Gobierno apuesta a su buena relación con Estados Unidos y busca reforzar las reservas del Banco Central.
En la última milla de las conversaciones entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI) se evalúa la posibilidad de que la Argentina reciba un desembolso inicial mayor al declarado públicamente por las partes, en un contexto de fuerte inestabilidad en los mercados globales tras los aranceles impuestos por Estados Unidos y ante la necesidad, en el plano local, de que el Banco Central refuerce sus reservas para contener la volatilidad cambiaria.
Según fuentes con conocimiento de las negociaciones, que en esta instancia se desarrollan en un plano informal, antes de la decisión final del board se evalúa un desembolso inicial entre USD 10.000 y USD 12.000 millones, sobre un programa total ya anunciado de USD 20.000 millones. Se prevé una nueva reunión entre los representantes de los países miembros del organismo hacia finales de la próxima semana que podría acelerar los tiempos para un Staff Level Agreement y posterior votación formal de los países.
Existe un consenso general entre los países miembros para asistir a la Argentina, aunque algunos mantienen reservas respecto de aumentar la exposición al principal deudor del FMI, añadieron las fuentes. El Gobierno confía en que la cercanía entre Javier Milei y Donald Trump será un factor clave, y al mismo tiempo explora otras alternativas para captar divisas una vez cerrado el acuerdo con el Fondo. Todo está sobre la mesa por ahora.
Desde el ministerio de Economía y el Fondo Monetario Internacional declinaron hacer comentarios a Infobae sobre el avance de las negociaciones.
El eje de las negociaciones actuales gira en torno al monto del primer desembolso y a la secuencia de los siguientes giros durante los 4 años de duración del nuevo programa de facilidades extendidas. Durante ese período vencen compromisos por alrededor de USD 14.000 millones, cuyo calendario comienza a correr a fines del próximo año. Por ello, cualquier giro futuro implicará nueva deuda y mayor exposición del organismo, que ya le ha prestado a la Argentina unos USD 41.000 millones.
En una reunión informal del Directorio del FMI, celebrada el 25 de marzo, se evaluó la posibilidad de autorizar un desembolso inicial de USD 15.000 millones, pero la propuesta no terminó de convencer. Según la agencia Bloomberg, este miércoles se llevó a cabo otro encuentro sin que se alcanzara una decisión definitiva. Actualmente, se considera un desembolso inicial de al menos entre USD 10.000 y USD 12.000 millones, pero no está cerrado todavía.
El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó en una entrevista con LN+ que el Gobierno solicitó al FMI un primer giro superior al 40% del monto total del programa, es decir, al menos USD 8.000 millones. Caputo sostiene que el ajuste fiscal y monetario ya fue implementado, y que ahora el foco debe estar en recomponer el balance del Banco Central para facilitar una futura liberalización del mercado cambiario.
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, declaró a Reuters que la solicitud argentina “es razonable”, dado el desempeño reciente del país.
También esta semana, la congresista estadounidense María Elvira Salazar, cercana a Milei, pidió al secretario del Tesoro, Scott Bessent, que inste al FMI a respaldar el plan económico libertario, avanzar en un nuevo acuerdo y habilitar un primer desembolso equivalente al 75% del total, es decir, USD 15.000 millones. El mensaje fue compartido en redes sociales por el presidente Javier Milei, el ministro Caputo y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili.
Desde el Gobierno insisten en que el programa será de USD 20.000 millones, que todos los fondos que ingresen serán de libre disponibilidad, y que es un error descontar de ese monto los intereses a pagar durante los próximos cuatro años, dado que esos compromisos solo se tornarán relevantes a partir de 2027. Mientras tanto, cualquier desembolso adelantado sería considerado utilizable por el Banco Central, tras la cancelación de las Letras Intransferibles por parte del Tesoro.
El Gobierno, en paralelo, analiza otras fuentes de ingresos de divisas además de el FMI y otros organismos multilaterales. En las últimas semanas hubo contactos con bancos para testear la posibilidad de que el BCRA licite otro REPO -Repurchase Agreement- para captar liquidez de cara al pago de capital con bonistas de julio. La autoridad monetaria también espera un refinanciamiento de los USD 5.000 millones que empiezan a vencer en junio hasta julio de 2026 del tramo del swap de monedas con China que activó el Gobierno anterior. Para volverse viables, cualquiera de esas alternativas requiere del cierre del acuerdo con el FMI.
Fuente: Infobae